Has tomado la decisión, o la habéis tomado en familia, y ahora llega una mezcla rara de alivio y nervios. ¿Qué me llevo? ¿Cómo será el primer día? ¿Y si no estoy preparado? Es normal sentirse así, y también es normal que ahora mismo tengas más dudas que certezas.
Prepararte bien para el ingreso no quita el miedo del todo, pero lo hace mucho más llevadero. Saber qué llevar, qué esperar y cómo será tu llegada ayuda a que cruzar la puerta de Esvidas Montealto no sea un salto al vacío, sino un paso que das sabiendo lo que viene.
Aquí te lo contamos con calma.
Cómo prepararte los días antes del ingreso
Los días previos al ingreso son de todo menos tranquilos. Es fácil que la cabeza se llene de dudas y que las horas se hagan raras, entre las ganas de que llegue el momento y el miedo a dar el paso.
Aprovecha ese tiempo para preparar las cosas con calma, porque llegar con lo importante resuelto te quita presión y te permite centrarte en lo que de verdad importa, tu recuperación.
La preparación va por tres frentes, y conviene atender los tres.
- El práctico, preparar la maleta con lo que vas a necesitar.
- El médico, reunir los informes y la medicación que estés tomando.
- Y el emocional, que es el más difícil pero también el más importante, hacerte a la idea y soltar el miedo a lo desconocido.
No tienes que tenerlo todo perfecto ni resuelto al milímetro. Si algo se te olvida, no pasa nada, tu familia podrá enviarlo, acercárnoslo o traértelo en las visitas. Lo esencial es que llegues, el resto se soluciona sobre la marcha.
Qué traer el día de tu ingreso al centro de desintoxicación
Cuando vengas a nuestro centro de desintoxicación no hace falta que cargues con mucho, la idea es que tengas lo básico para estar a gusto sin llenar la habitación de cosas.
Como orientación, lo habitual es traer:
- Ropa cómoda para varias semanas, y algo de abrigo según la época.
- Chándal y ropa deportiva, porque durante el ingreso se hace ejercicio.
- Calzado cómodo, unas zapatillas de deporte y algo para el día a día.
- Artículos de higiene personal sin alcohol (cepillo, gel, champú, lo de siempre).
- Si fumas, 4 cartones de tabaco industrial. No de liar, ni de entubar, ni vapers, ni puritos.
- Medicación que estés tomando, en su envase y con la receta.
- Algún objeto personal que te dé confort, como una foto de los tuyos.
No te agobies si se te olvida algo o no llegas a prepararlo todo. Nadie espera que llegues con una maleta perfecta, solo con las ganas de empezar.
Qué documentación e informes médicos debes traer
No tienes que buscar informes de hace años, con lo que tengas a mano vale. Lo que más nos sirve es:
- El DNI y la tarjeta sanitaria.
- Informes médicos o psicológicos, si tienes alguno.
- Analíticas recientes, si las tienes por ahí.
- La lista de la medicación que tomas, con las dosis.
Y si no reúnes gran cosa, no te preocupes lo más mínimo. Con lo que traigas nos apañamos de sobra para empezar, y lo demás lo vamos viendo juntos ya aquí junto al equipo médico y terapéutico. Lo importante no es el papeleo, es que des el paso.
Qué cosas NO puedes traer al centro
Así como hay cosas que conviene traer, hay otras que es mejor dejar en casa. La principal es el móvil. En nuestro centro no se permite el teléfono personal, y aunque al principio cueste, es una de las cosas que más ayuda, porque los primeros días son para desconectar del ruido de fuera y centrarte en ti.
No te quedas incomunicado, ni mucho menos, para hablar con los tuyos el centro te facilita un teléfono, de forma controlada y cuando el equipo lo ve buen momento.
Además del móvil, es mejor no traer:
- Cualquier sustancia estupefaciente, por motivos evidentes.
- Objetos de valor que no vayas a necesitar.
- Aparatos electrónicos que te mantengan enganchado al exterior.
Si tienes dudas sobre algo concreto, pregúntanos antes de venir y te lo aclaramos sin problema. La idea de todo esto no es quitarte cosas, sino ayudarte a crear un espacio tranquilo donde puedas dedicarte solo a lo que has venido a hacer, ponerte bien.
Cómo es la llegada y el primer día en Esvidas Montealto
La llegada a Esvidas Montealto es más tranquila de lo que imaginas. Es normal venir con el corazón encogido, con miedo o con la sensación de estar dando un salto al vacío, pero desde que cruzas la puerta te das cuenta de que no es así. Aquí nadie te juzga ni te mira por encima del hombro. Lo que has vivido hasta ahora es suficiente para que te recibamos con respeto y con ganas de ayudarte.
Por ello, la primera cara que verás será la del asesor terapéutico que te ha acompañado hasta este momento, esa persona con la que ya has hablado y que conoce tu caso, junto con uno de los monitores. Entre los dos os enseñan las instalaciones, a ti y al familiar que venga contigo, para que veáis dónde vas a estar y os quedéis más tranquilos.
Y poco a poco irás conociendo a tus compañeros, personas que están pasando por lo mismo que tú y que hace no tanto llegaron igual de nerviosos.
No tienes que hacer nada especial ese primer día, solo llegar y dejarte acompañar. No hay prisa por empezar con todo, la idea es que aterrices con calma y que, desde el minuto uno, sientas que estás en un sitio seguro.
Por qué una persona con adicción no quiere iniciar tratamiento
En los primeros días, el equipo dedica un tiempo a conoceros bien, a ti y tu historia, para preparar un plan de tratamiento hecho a tu medida.
Te preguntarán:
- Qué has consumido y desde cuándo.
- Con qué frecuencia y en qué cantidad.
- Cómo te encuentras de salud, física y emocional.
- Qué hay detrás de todo esto.
Puede que algunas preguntas se te hagan cuesta arriba, pero no son para juzgarte, son para entenderte y poder ayudarte de la mejor forma.
Con toda esa información, el equipo diseña tu tratamiento, porque no hay dos personas iguales ni dos recuperaciones iguales. Lo que a ti te haga falta puede ser distinto de lo que necesita tu compañero, y por eso el plan se adapta a tu caso, a tu ritmo y a tu punto de partida. No estás entrando en una cadena de montaje, estás empezando un proceso pensado para ti.
Por qué una persona con adicción Cómo son los primeros días de adaptación
Los primeros días en el centro son de aclimatación, y eso es justo lo que tu cuerpo y tu cabeza necesitan. Después de una etapa de consumo, el organismo llega agotado, así que al principio no se trata de exigirte, sino de que empieces a recuperar lo básico:
- Dormir bien.
- Volver a tener apetito.
- Notar que el ánimo remonta poco a poco.
No vas a entrar a participar en las terapias desde el primer momento. Te irás incorporando a las dinámicas del centro poco a poco, a medida que te vayas encontrando mejor y más asentado. Cada día te sentirás un poco más en tu sitio, más tranquilo y con más fuerzas.
Es normal que los primeros días haya momentos raros, de bajón o de ganas de tirar la toalla. No significa que lo estés haciendo mal, es parte del proceso, y para eso está el equipo a tu lado. Poco a poco, esa sensación de estar fuera de lugar deja paso a otra muy distinta, la de darte cuenta de que estás justo donde tienes que estar.
Preguntas frecuentes sobre el ingreso en Esvidas Montealto preguntas
Por qué una persona con adicción ¿Se puede llevar el móvil a un centro de desintoxicación?
No, en Esvidas Montealto no se permite el móvil personal, porque los primeros días son para desconectar del exterior y centrarte en ti. Para hablar con tu familia, el centro te facilita un teléfono, de forma controlada y cuando el equipo lo ve oportuno. No te quedas incomunicado.
Por qué una persona con adicción ¿Podré tener contacto con mi familia durante el ingreso?
Sí. Habrá llamadas y visitas, siempre en el momento que el equipo de psicólogos considere adecuado para tu proceso. Además, tu familia puede acercarte lo que necesites o traértelo en las visitas. El contacto con los tuyos no desaparece, se cuida.
¿Cuánto dura el ingreso en un centro de desintoxicación?
Depende de cada persona, no hay una duración fija. En Esvidas Montealto se ajusta a tu caso y a cómo evolucionas, no a un calendario cerrado. Lo importante no es que dure poco, sino que salgas bien.
¿Qué pasa si el primer día siento miedo o quiero irme?
Es normal, le pasa a casi todo el mundo. Esa voz que te dice «esto no es para mí» suele ser la misma que te trajo hasta aquí. El equipo está para acompañarte en esos momentos, y ese miedo del principio casi siempre se convierte en alivio en cuestión de días.
Ingresar da vértigo, es normal, pero prepararte con tiempo hace que el primer día pese mucho menos. Y no estarás solo, en Esvidas Montealto te acompañamos desde que cruzas la puerta. Solo tienes que llegar, del resto nos encargamos juntos.
