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Mi hijo consume drogas, ¿qué puedo hacer?

Da igual la edad que tenga. Descubrir, o simplemente sospechar, que tu hijo consume drogas te deja sin saber por dónde empezar. En esta guía encontrarás qué mirar, qué decir, qué evitar, y a quién puedes llamar cuando sientes que ya no sabes qué más hacer.

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¿Cómo sé si mi hijo consume drogas? No hay una prueba única, y las señales no son las mismas con 15 años que con 35. A veces es solo una cosa suelta que por sí sola no significa nada, un cambio de humor, unas notas que bajan, una amistad nueva que no te termina de encajar. El aviso de verdad llega cuando varias de esas cosas se juntan y se repiten semana tras semana, no un mal día puntual.

Si tú ya no tienes dudas, si sabes con certeza que consume, sigue leyendo igual. Aquí encontrarás qué hacer a partir de hoy, cómo no encubrirlo sin romper por eso la relación con él o con ella.

Señales de alarma de que tu hijo puede estar consumiendo drogas

No todos los consumos avanzan igual, ni se ven igual con quince años que con treinta y cinco. Algunos se notan enseguida, otros se ocultan durante meses. Estas son las señales que, cuando se repiten o se acumulan, indican que ya conviene actuar en vez de esperar a que se resuelva solo.

¿Cuántas de estas señales de adicción reconoces en tu hijo o hija?

Marca las que llevas notando desde hace tiempo. Es solo para ti, no se guarda ni se envía a ningún sitio.

Qué no hacer cuando descubres que tu hijo consume drogas

Casi todos los padres reaccionan desde el miedo, y eso es completamente humano, no importa si tu hijo tiene quince años o ya vive su propia vida como adulto. Algunas de las reacciones más instintivas consiguen justo lo contrario de lo que buscas, que se cierre y esconda todavía más lo que le pasa.

01 - Esvidas Montealto

Registrar sus cosas sin hablar antes

Sentir que se ha invadido su intimidad sin ninguna conversación previa suele romper la confianza de golpe, tenga la edad que tenga.

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Amenazar sin sostenerlo después

Prometer consecuencias que finalmente no se aplican resta autoridad a todo lo que digas la próxima vez.

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Discutir delante del resto de la familia

Sentirse expuesto delante de otros activa la vergüenza y la defensa, no la escucha, sea tu hijo un adolescente o un adulto.

Qué sí ayuda a tu hijo si está consumiendo drogas

No hay una fórmula que funcione siempre igual, ni con todo el mundo. Pero después de años acompañando a familias en Esvidas Montealto, sí hay formas de actuar que se repiten en los casos que salen adelante. Esto es lo que solemos recomendar, y por qué.

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Hablar desde lo que ves, no desde el reproche

Nombrar hechos concretos es más difícil de rebatir y más fácil de escuchar que una acusación general.

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Mantener el vínculo, no solo el control

Sigue haciendo cosas con él o con ella, aunque sea poco. Que note que la relación no se ha reducido a vigilarle.

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Buscar ayuda profesional pronto

Un consumo que se aborda a tiempo es mucho más fácil de frenar que uno que lleva ya años de recorrido.

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Poner límites claros

Un límite que se cumple vale más que diez amenazas que no se llegan a aplicar nunca.

Problemas con el consumo

No negociar con el consumo

Aprender a distinguir cuándo habla tu hijo y cuándo habla el consumo es clave para no ceder terreno de más.

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Cuidarte tú también

Una familia agotada no ayuda bien a nadie. Cuidarte forma parte del proceso, no es un lujo.

Querer solucionar todos los problemas de tu hijo no es lo mismo que ayudarle. Aprender dónde está esa línea es de las cosas más difíciles, y también de las más necesarias.

Qué hacer si tu hijo niega que tiene un problema

«No consumo nada», «solo de vez en cuando», «eso no es para tanto». Si te suena, tranquilo, es casi el guion que sigue todo el mundo al principio. No lo tomes como una puerta cerrada del todo. La negación se va soltando poco a poco, a base de tiempo, no de un empujón. Y mientras eso pasa, hay cosas que sí puedes hacer tú, aunque él o ella todavía no reconozca nada.

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Cuenta cómo te está afectando sin atacar

Dile lo que has visto, una sola vez. No hace falta que lo admita en el momento, muchas veces cala después, a solas.

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Que las normas de casa no se negocien

Los horarios, el respeto, las cosas básicas de convivencia siguen aplicando igual, consuma o no. Sin gritos, pero sin excepciones.

Equipo de profesionales expertos en adicciones

Busca tú apoyo, aunque él aún no quiera el suyo

No es raro que sea el padre o la madre quien da el primer paso, y que eso, con el tiempo, arrastre también al hijo.

Centro residencial para el tratamiento de adicciones en Jerez de la Frontera, Cádiz

Apoyo para familiares de personas con adicción en Esvidas Montealto

En Esvidas Montealto no trabajamos solo con quien ingresa. La familia forma parte del proceso desde el principio. No como un apoyo externo, sino como una parte esencial del tratamiento.

Porque una adicción no se recupera en el vacío. Se recupera también en el vínculo, en los límites, en la comunicación y en la forma en que la familia aprende a relacionarse de otra manera con el problema. La familia también ha vivido la adicción. Y también necesita un lugar donde aprender a acompañar sin romperse.

Y, ¿cómo podemos ayudarte desde Montealto si tu familiar tiene una adicción?

Primera llamada de orientación

Gratuita, confidencial y sin compromiso. Nos cuentas qué está pasando en casa y te orientamos sobre cómo actuar, qué decir y qué evitar en este momento.

Valoración de la situación familiar

Evaluamos el contexto, el tipo de consumo, el estado de la relación entre los miembros de la familia y los riesgos actuales para orientarte de forma totalmente personalizada.

Terapia sistémica grupal

Desde la primera semana la familia trabaja en grupo con el equipo terapéutico sus propios patrones, sus límites y su forma de relacionarse con la adicción.

Acompañamiento durante todo el proceso

La familia no desaparece cuando empieza el tratamiento. Tiene su propio espacio de contacto con el equipo y recibe orientación durante el ingreso y tras el alta.

Preguntas frecuentes sobre qué hacer si mi hijo consume drogas

Estas son las preguntas que más nos repiten las familias, casi palabra por palabra, cuando llaman por primera vez a Esvidas Montealto. Si a ti también te rondan, aquí tienes respuestas claras, sin rodeos.

Depende de si es menor o mayor de edad. Si tu hijo es menor, los padres o tutores legales podéis decidir sobre su ingreso en un centro de desintoxicación.

Si ya es mayor de edad, la decisión final es suya, aunque los padres siempre pueden plantear la conversación, poner límites en casa y buscar orientación profesional mientras tanto. Aquí tienes más sobre cómo convencer a un adicto para que acepte el tratamiento. En ambos casos, que el hijo se sienta parte de la decisión mejora mucho las probabilidades de que el tratamiento funcione.

Que un hijo robe dinero en casa por el consumo de drogas es una señal de que la adicción ya está condicionando su comportamiento, no un hecho aislado.

Ante esta situación conviene poner límites claros y sostenerlos, sin encubrirlo ni justificarlo, y pedir orientación profesional cuanto antes, porque este tipo de conductas rara vez mejoran sin ayuda externa. Puedes leer más en cómo ayudar a un familiar con una adicción.

Un ingreso en un centro de desintoxicación es necesario cuando hay recaídas repetidas, cuando el consumo pone en riesgo la salud o la seguridad del hijo, o cuando la convivencia familiar se ha vuelto insostenible. No hace falta esperar a una crisis mayor para pedir ayuda, como explicamos en cuándo ingresar a un familiar en un centro.

En Esvidas Montealto valoramos cada caso concreto en una primera llamada de orientación, gratuita y confidencial.

El consumo puntual de drogas no siempre deriva en una adicción, pero sí es la puerta de entrada en muchos casos. La diferencia principal está en la pérdida de control, cuando la persona sigue consumiendo a pesar de las consecuencias, cuando necesita cada vez más cantidad para sentir el mismo efecto, o cuando el consumo empieza a organizar su vida diaria.

Ante la duda, una valoración profesional aclara mucho mejor la situación que intentar diagnosticarlo en casa.

Hacer un test de drogas a un hijo sin su conocimiento puede confirmar una sospecha, pero también puede romper la confianza si no se maneja bien después.

Lo recomendable es plantearlo de forma abierta, explicando el motivo, en vez de hacerlo a escondidas. Un test únicamente confirma un consumo puntual, no explica por qué ocurre ni qué hacer a continuación, así que conviene acompañarlo siempre de orientación profesional, como la que ofrecemos en mi familiar no quiere ayuda.

Vista de Esvidas Montealto en móvil

Antes de tratar su adicción, ellos también estuvieron en tu lugar

Hubo un momento en el que cada una de estas personas pensó que ya no había vuelta atrás. Y aun así, dieron el paso, y estas son sus palabras.